El hombre de los hongos

La novela es narrada por Emma, la hija de Everardo y Elvira y la hermana de Sebastián y Lucila. Juntos forman una familia de una buena posición económica y social; realizan fiestas a las que asisten una gran cantidad de amigos, son capaces de pagar a sirvientes y a mozos que se encargan de mantener su hacienda en orden e incluso tienen un leopardo de mascota llamado Toy.

La vida que tiene Emma era prácticamente normal hasta que la llegada de Gaspar, un niño que encontró su padre, que hace que la situación y el estilo de vida de toda la familia cambien por completo. El matrimonio entre Everardo y Elvira se vuelve más carnal y apasionado, descuidan a sus hijos y cada uno de ellos comienza a seguir por su propio camino.

Emma y Gaspar mantienen una relación muy cercana y secreta, nadie sabe lo que ocurre entre los dos, ni siquiera ellos dicen o demuestran lo que sienten el uno por el otro abiertamente.

El tiempo pasa y la relación entre los padres de Emma deja de ser lo que era a causa de las enfermedades que atacaron a Everardo, él desvaría y Elvira comienza a seducir a Gaspar sin respeto alguno por ninguno de los miembros de la familia.

Poco a poco las cosas comienzan a salirse de control. Sebastián se va de la hacienda para no volver más, Elvira muere atacada por Toy, Lucila comienza a tomar un papel dominante y el “cariño” que Everardo tenía por Gaspar desaparece casi por mandado de su hija, así que prácticamente lo condena a muerte al convertirlo en el hombre de los hongos: tenía que probar hongos exóticos antes que cualquier miembro para asegurarse de que no eran tóxicos.

Emma, desesperada por la decisión que tomó su padre, planea una estrategia secreta para salvar a Gaspar. Al pasar tanto tiempo en la biblioteca había aprendido mucho sobre los hongos y sus efectos sobre el cuerpo humano, así que ambos lograron que todos los invitados de la reunión de esa noche comieran hongos venenosos, causándoles la muerte.

Gaspar sobrevivió y se casó con Emma, pero ella narra en su historia que una noche cualquiera él desapareció y la abandonó.

hongos

La forma de escribir del autor (Sergio Galindo) me gustó muchísimo, a pesar de la ambigüedad y la melancolía, las descripciones me parecen geniales, tan detalladas que podía imaginarme las texturas y los colores de las cosas, como si alguna vez las hubiera visto.

Generalmente disfruto de los finales abiertos, pero en esta novela me hubiera gustado conocer un poco de lo que ocurrió entre Gaspar y Emma luego de poder estar juntos sin ningún obstáculo, saber si la personalidad de ella cambió y lo que le ocurrió después de quedarse sola, aunque supongo que a lo que se refiere con “pronto vendrá la oscuridad absoluta” era a su propia muerte.

La imaginación del autor es sorprendente, su capacidad para utilizar metáforas me parece extraordinaria. Tan sólo bastó esta novela corta para dejarme con ganas de leer más historias escritas por él y conocer otros mundos que se crearon en su mente.