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AMOR

9 agosto, 2017 | Dulce Villarreal

Es abrir los ojos por la mañana y ver que el sol está ahí otra vez. Sentir la almohada debajo de la cabeza y las sábanas cubriendo el cuerpo. Darse cuenta de estar aquí, ahora, otra vez. Es caminar descalzo y sentir el pasto en las plantas de los pies. Sentir el viento entre el cabello, acariciando la piel, sobre el rostro. Percibir el aroma de la tierra húmeda, de las hojas de los árboles. Es subirse a una montaña rusa con un nudo en la garganta. Estar sentado con el estómago destrozado y el corazón fuera del pecho. Escuchar los rieles y ver cómo todo se va haciendo más pequeño. Estar en la cima, gritar, dejar de pensar. Regresar y saber que vale la pena intentarlo otra vez. Es ver una película por primera vez y ser sorprendido por el desenlace. Estar rodeado de desconocidos con quienes se comparte una risa o un llanto. Estar sentado en silencio y ver cómo las luces se apagan para dar lugar a la función. Es abrir la puerta de la nevera y encontrar un bote de helado, tomar una cuchara y saborear la espuma dulce y fría. Sentir la lengua fría y un escalofrío que comienza a recorrer el cuerpo. Es quitarse los zapatos luego de un largo día. Estar desnudo y entrar en la bañera caliente. Cerrar los ojos y sentir cómo el agua inunda el cuerpo. Una toalla tibia, una cama con sábanas limpias. Es escuchar un cover mejor que el original. Ver la pasión a través de un instrumento musical. Sentir los vellos de la nuca erizarse, la respiración entrecortada. Es querer perderse en una mirada, entre unos brazos, después de un largo beso. Sentirse protegido, abrigado. Sonreír al escuchar un nombre. Simplemente sonreír. Es permanecer en silencio y aun así sentir la compañía. Compartir lo que hay dentro, pensamientos y sentimientos. Escuchar. Decirlo todo y nada. Conocer los matices, las variantes, los patrones. Desconocerlo todo también. Es admitir los errores, equivocarse. Es tener razón, argumentar y dialogar. Confrontar, asimismo combinar. Es ver la perfección construida a partir de detalles imperfectos. Ver cada parte y amar el resultado completo. Conocer las fracciones, pero aceptar un entero. Es ver un rostro y amarlo. Es escuchar una voz y amarla. Es saber de la existencia y amar.

Eres tú.

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